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¿Conoces a James Joyce? No, ¿quién es?, ¿un alumno?

La tarde ya empezó rara. Primero, James Joyce era estudiante (estudiante, además, de Dickinson, para más inri), luego hicimos barricada, luego pensé en el titular pero no en mi contacto de emergencia, ya le llegaría un mensaje, supongo, a todos les llega el suyo, supongo. Llevo corriendo de acá para allá y cargando papeles en la mochila unos días y no los estoy llevando a ninguna parte, solo van conmigo en caso de emergencia, porque un relato de emergencia es todo un concepto, es real como concepto, nunca defrauda ni se queda sin batería, ni probablemente sirva para calmarte, pero no sé, es verdad que pensar en el relato mientras deseas que no pase nada más es más reconfortante que pensar en lo fino que es el cristal, lo rápido que puede romperse una ventana, derribarse una silla (en comparación con la estantería aunque pese mucho, mejor ponemos la estantería), o el inconveniente que supone tener a una persona enfrente en este momento, cuando me preocupa tanto el grosor del sillón que ...

en la mesa de mi cocina gris, en vez de en una cafetería donde da el solecito

Estoy escuchando una canción en finlandés y no hay nada, ni el ruido de mi vida, ni el silencio del teléfono ni el suelo terrible que me atrapa y no me deja abandonarme al sueño y caer en la cama ligera como una pluma, sino rendida como quien no tiene más que perder y se arrastró durante la mañana entera. En este finés no hay nada que pueda entender, nada, ni mucho ni poco, es ruido blanco para quien está todo el día peleando por entender y hacerse entender. No está aquí el calendario, la lista de cosas ni las flores de un vaso con agua que recibí por bonita, callada, nostálgica, capaz. I can't give everything, I can't give everything away.  

Verdad

 mi vela se ha apagado

cert clar i breu

¿Qué idioma es este, que no encaja en mis eses mis erres ni mis cetas? Sabe a niño perdido, a no poder volver a tu casa porque te has dejado la llave y el telefonillo no funciona y no conoces a un solo vecino de la planta porque pa qué darles conversación en el ascensor si es mejor mirar al suelo y hacerse el formal. Aunque los niños no saben ser formales, es por todos sabido, pero ya me entienden. ¿Me entiende alguien? En este idioma que se me resiste, posiblemente no. Hay palabras que nacen de derecha a izquierda y desde abajo arriba. Duermen los silencios porque todo está lleno de jotas. No es un idioma potable, recomendable ni agradecido, lo doman mejor quienes no intentan domarlo. Por poco desaparecen los libros escritos en este idioma, si no fuera por el esfuerzo anónimo de conservadores del patrimonio literario y lingüístico que se dejan la piel (la piel de encuadernar libros, la de seres humanos) y su piel (también de ser humano) por mantener vigentes las leyes que protegen est...

Wellnessenter

Una niña tenía en su corazón un orangután que vivía en un bosque que se vendió por dinero sucio y ahora tiene que limpiar, así limpiaba bailaba y limpiaba, que yo la vi, que todos la vimos.  Otra niña tenía a su madre en el centro de sí misma, entre Oriente Medio y otra orilla oscura llamada Hudson River. Se disfrazó de algo pequeñito, una minúscula en un mundo de mayúsculos, alguien escuchó su historia y quiso ayudarla pero llamó a la policía porque le habían dicho que escuchar era un pecado y los pecados se pagan, se pegan a tu piel y no hay terapia que los borre.  La siguiente niña llevaba un vestido, preguntó cómo me solían llamar porque no quería equivocarse, ella nunca se equivoca y si lo hiciera sería un equívoco. Me sorprendió mucho volver a verla ese día con un chándal, escondida donde yo misma he encontrado un hueco para equivocarme, retirarme, planificar las maneras de escapar de la einsamkeit  que no se soluciona ni con vestidos ni pretendiendo ser perfecta ni...

Viste pantalón crema, camiseta negra, cazadora de cuero marrón, zapatos marrón-rojizos y gafas de sol oscuras

En Oslo todos tocan el violín

Y conocen a Beethoven, estoy segura. Cómo no van a conocerlo. Beethoven se quedó sordo, lo mismo que quedarse solo, y Oslo es la ciudad donde mejor se vive si vives solo porque juegas con las letras y tienes la combinación perfecta de aceite sal y limón y no sé si al salmón le van esos aderezos pero estoy segura de que Pablo se enfadaría si viera lo que estoy haciendo con sus ocurrencias y locas manías de retorcer la lengua y escupir relatos. En Oslo todos tocan el violín, incluso Marit a la que bautizo Margarit o Magritte, que viene al Thyssen y no puedo verlo, claro, como a la señora de las piscinas que se va a bañar en la térmica y no hay manera de que yo pueda sumergirme en esa sala con ella, con todas las niñas saltando aunque esté prohibido, nadando hacia el fondo el fondo el fondo mismo del cuadro. Ella no es oslense, pero sí eslovaca, como la pazza degli cavalli que conocí en verano. Pablo se escandalizaría, diría pero bueno niña. Y yo diría ya, perdona, no sabía qué hacer con ...

me canso de mí

Esto hay que entenderlo, a veces no me quiero aguantar, no me soporto, no me gustaría tener que seguir hablando. Preferiría callar, probar el silencio y masticarlo concienzudamente. No era abril ni enero, solo ese momento justo en el que me cansa responder me pican los ojos de mirar la pantalla y el móvil se me encaja entre una oreja y la mano dormida, cansada de soportar seis horas de diferencia y toda la culpa que nadie me ha exigido que cargue. Siento a veces, también, que he perdido las llaves, los trapos sucios e infinitas filas con canastas de ropa me esperan al final del día, ninguna mancha la quita el jabón por más que froto, y eso que estoy echando músculo nada más que de rozar una tela con otra, húmedas ambas partes, tratando de sacar de una red el recuerdo del tomate de esa pizza que no debí haber comido, el chocolate de las galletas que no hay manera de esquivar, créeme, aunque sé que lo sabes, aunque sé que te lo cuento siempre.  Al final del pasillo está lo que buscas...

propongo que tú y yo nos vayamos conociendo

propongo que  tú y yo  nos vayamos  conociendo Dear Mother,  ... It was such a relief to meet Nat's married friend ... It is this rich, active kind of life I miss in the vague, abstract, immature boys surrounding me. I must always have my fingers in the world's pie and be doing  as well as talking; creating , as well as analyzing. It is so true what you said about the relief of engaged girls. I am too weary of wasting time to run around to parties any more for "opportunity"; I have a greater faith that if I work and write now, I will have a rich, inner life which will make me worth fine, intelligent men, like Sassoon, and Nat, and his friends, rather than only an empty hectic fear of being alone. I believe one has to be able to live alone creatively before being ready to live with anyone else. I do  hope someday I meet a stimulating, intelligent man with whom I can create a good life, because I am definitely not meant for a single life.  You have no id...

¿«Egresados» qué es?

Lo prometo. Yo estaba a punto de poner otro título (para vosotros, para quienquiera que pulule por ahí). Pero estoy escuchando un programa de radio en el que acaban de decir: ¿«Egresados» qué es? Y ya está. Ya estaría. Me acaban de llamar para que riegue unas plantas, ahora vengo.   Regué unas flores, luego me puse a quitar escombros, luego ayudé a una señora a cruzar la acera y un perro me ladró por ser la niña del barrio que mejor lo trata (está acostumbrado a que le peguen patadas en la boca), después me comí una cucharada de sandía ( cucharada ) y después subí las escaleras para contarlo en este teclado negro. Ya ustedes se pueden creer lo que les dé la gana. Son ustedes soberanos del destino, del futuro atrapado aquí en esta noche. ¿ Egresados qué es? Pues eso mismo digo yo. Y eso que ni siquiera venía a hablarles de egresados. Lo cierto es que el regar las plantas me descolocó y ya no supe bien a qué venía. Esta forma de escribir mía, por otro lado, es un poco como esos estu...