¿Conoces a James Joyce? No, ¿quién es?, ¿un alumno?

La tarde ya empezó rara. Primero, James Joyce era estudiante (estudiante, además, de Dickinson, para más inri), luego hicimos barricada, luego pensé en el titular pero no en mi contacto de emergencia, ya le llegaría un mensaje, supongo, a todos les llega el suyo, supongo. Llevo corriendo de acá para allá y cargando papeles en la mochila unos días y no los estoy llevando a ninguna parte, solo van conmigo en caso de emergencia, porque un relato de emergencia es todo un concepto, es real como concepto, nunca defrauda ni se queda sin batería, ni probablemente sirva para calmarte, pero no sé, es verdad que pensar en el relato mientras deseas que no pase nada más es más reconfortante que pensar en lo fino que es el cristal, lo rápido que puede romperse una ventana, derribarse una silla (en comparación con la estantería aunque pese mucho, mejor ponemos la estantería), o el inconveniente que supone tener a una persona enfrente en este momento, cuando me preocupa tanto el grosor del sillón que también está enfrente o me calma tanto que mi compañera esté solo a un pasillito de distancia, porque cuando acabe esto voy a correr a buscarla y no tendré que correr tanto. el relato de esta tarde no lo quiero contar, por eso me fui a comer tarta cuando acabó todo, no amount of whisky no amount of wine. La tarde terminó rara, me llevé un premio por no llorar, aunque lloré hoy, tardé 24 horas en llorar, ¿vale?, porque qué susto, de verdad, qué susto de lo que no pasó y puede pasar (puede que pase), si bien espero que no pase y sé que vine aquí, al paraíso maldito, sabiendo que podía pasar. acabó mi turno y me fui, ¿sabes?, pero venía gente a fichar su puesto, y la jefa no estaba, el jefe escribió un correo, oye, si estáis preocupados id a casa y seguid trabajando online, no es broma, os concedo este gran momento de pánico mirad qué generoso, ¿eh? Y yo me fui como se iba el resto de gente normal, aunque luego quise formar parte de los normalizados y me fui a comer tarta, como he dicho. James Joyce no era alumno, era irlandés, y escribía cosas. No sé qué cosas todavía, no llegué a saberlo. Al menos no ayer por la tarde, ni hoy, que tenía que llorar. Lo sabré mañana, por suerte, cuando vuelva a la biblioteca y saque el libro para empezar a saber de qué habla todo el mundo cuando hablan de JotaJota. Aún así evitaré pasar por las ventanas, estaré alerta, porque así tendré un mejor fin de semana, me lo dijo la jefa.

Comentarios

  1. Vine. J.J. se las trae. Te engaña en el primer capítulo y después te da lo tuyo en los otros 2. Si hablamos de lo.mismo.
    Yo, personalmente, solo me siento segura en mi cama cubierta de mantas y tapada hasta las cejas. Por mi mente pasan preciosas puestas de sol, saboreo deliciosas tartas de merengue y subo al Everest, todo sin peligro alguno xd

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